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Caso 27

     
 

Autor:

 

Esperanza Navarro Gomez

 

 

DIAGNÓSTICO FINAL

DIAGNÓSTICO FINAL: Coledocolitiasis.

 

DISCUSIÓN FINAL:

La coledocolitiasis significa que hay por lo menos un cálculo biliar en el conducto colédoco. Dicho cálculo puede estar formado de pigmentos biliares o de sales de calcio y de colesterol, y se denominan cálculos en las vías biliares comunes.

Entre los factores de riesgo están los antecedentes de cálculos biliares. Sin embargo, la coledocolitiasis puede ocurrir en personas a quienes se les haya extirpado la vesícula biliar.

Generalmente, no se presentan síntomas a no ser que los cálculos bloqueen el conducto colédoco. Los diferentes síntomas que pueden aparecer son: dolor en la parte superior derecha o central del abdomen durante al menos 30 minutos, fiebre, nauseas y vómitos, heces de color arcilla…

En cuanto al tratamiento, su principal objetivo es aliviar la obstrucción en la vía biliar común. Puede involucrar:

  • Cirugía para extirpar la vesícula y los cálculos.
  • CPRE y un procedimiento llamado esfinterotomía, con el cual se hace una incisión quirúrgica intramuscular en el conducto colédoco para permitir que los cálculos pasen o para quitarlos.

Prueba de imagen de elección:

Ecografía: Aunque se trata de una exploración en la que influye de forma destacada la experiencia del explorador, la ecografía es una exploración no invasiva, rápida, barata, fácil de realizar e inocua para el paciente, pues evita la irradiación y los medios de contraste. Por este motivo, debe ser la primera exploración complementaria a realizar ante la sospecha de una coledocolitiasis. Permite valorar la vesícula, el grosor de su pared, su contenido y las vías biliares intra y extrahepática. Al estudiar la VBP, puede detectar coledocolitiasis en su interior (signo directo), que se observa como una imagen hiperecogénica con sombra acústica posterior, o la existencia de una dilatación de la vía biliar extrahepática, que se considera un signo indirecto de la presencia de coledocolitiasis al provocar obstrucción al flujo biliar.

En nuestro caso se muestra dilatación de la vía biliar intrahepática y del colédoco proximal, sin que sea posible valorar adecuadamente su porción distal ni identificar litiasis en los segmentos explorados.

Prueba radiológica complementaria:

Colangio-RM: La resonancia nuclear magnética permite estudiar órganos y sistemas con fluidos en movimiento sin necesidad de administrar ningún tipo de contraste oral o intravenoso. Se trata de un método no invasivo que permite visualizar la vía biliar con una muy alta sensibilidad y especificidad. Está limitada en los pacientes obesos y en los portadores de marcapasos, y su sensibilidad disminuye en el estudio de las litiasis de pequeño tamaño. Por otro lado, su elevado precio hace que su disponibilidad sea escasa, por lo que no puede ser considerada actualmente como una técnica de primera elección.

La coledocolitiasis se caracteriza por la presencia de defectos de relleno hipointensos en el interior del colédoco, asociados con frecuencia a dilatación de la vía biliar y posible interrupción del flujo biliar. En nuestro caso, se observa una marcada dilatación de la vía biliar intra y extrahepática, junto con abundante material intraluminal de baja señal que ocupa prácticamente la totalidad del conducto hepático común y del colédoco.

INTERPRETACIÓN GENERAL:

La coledocolitiasis en pacientes con antecedentes de consumo enólico (es el caso de nuestro paciente) no presenta diferencias significativas en cuanto a su fisiopatología o hallazgos radiológicos, aunque el contexto clínico puede verse modificado por la presencia de hepatopatía o patología pancreática asociada. Asimismo, a la hora del manejo terapéutico es importante tener en cuenta la situación hepática del paciente y el posible aumento del riesgo quirúrgico, lo que puede condicionar la elección y el momento del tratamiento.

Los hallazgos radiológicos hacen evidente la presencia de una coledocolitiasis por la dilatación de la vía biliar intra y extrahepática junto con la presencia de material intraluminal en el colédoco, sugestivo de litiasis. La ecografía inicial muestra signos indirectos de obstrucción biliar, mientras que la colangio-RM permite confirmar el diagnóstico y delimitar con mayor precisión la extensión y localización de los cálculos.

Desde el punto de vista clínico, este cuadro puede cursar de forma asintomática o manifestarse con clínica de obstrucción biliar, dependiendo del grado de ocupación del conducto. La ausencia de complicaciones como colangitis o pancreatitis sugiere que, en el momento actual, no existe afectación grave asociada.

El manejo terapéutico se orienta a la resolución de la obstrucción de la vía biliar. En este caso, se ha optado por la realización de una colecistectomía, con el objetivo de tratar la patología litiásica de base y prevenir recurrencias o posibles complicaciones futuras.