DIAGNÓSTICO FINAL: Colangiocarcinoma hiliar o de Klatskin (tipo IV de la clasificación del Bismuth)
DISCUSIÓN
Ecografía hepática. Ante ictericia progresiva de larga evolución,indolora y afebril , lo primero que debemos hacer es descartar causa obstructiva de malignidad, como adenocarcinoma de cabeza de páncreas o colangiocarcinoma. Así, la ecografía es la técnica de primera elección debido a su gran disponibilidad, bajo coste, rapidez de ejecución y su elevada sensibilidad para detectar dilatación en vías biliares, de vesícula biliar, y para orientar el nivel de obstrucción. En la ecografía realizada se observó que el hígado conservaba su tamaño y estructura dentro de la normalidad, sin presencia de masas ni nódulos. Se objetivó dilatación de la via biliar intra y extra hepática, vesícula aumentada de tamaño y pancreas de morfología normal.
TC abdomino-pélvico con contraste. Es la técnica de segunda elección debido a que nos permite divisar el nivel y la causa exacta de la obstrucción, posibilitando la identificación de masas y la valoración de la invasión vascular de la lesión. En la TC realizada destaca dilatación de moderada a importante de radicales biliares intrahepáticos, colédoco no dilatado con realce de sus paredes (debido a angiogenesis típica de neoplasias), además de una masa hipodensa con afectación difusa, de unos 2 x 3 cm, en hilio hepático, en la confluencia de los radicales biliares, compatible con tumor de Klatskin.
Colangio-RM. Es la técnica no invasiva más precisa para el estudio de la via biliar. Utilizamos una secuencia en T2 que suprime los líquidos en movimiento y nos permite observar la bilis paralizada por la compresión ejercida por la neoplasia de las células epiteliales del conducto biliar (cuantificación de la estenosis). En la colangio-RM realizada se observa dilatación severa de la vía biliar intrahepática con estenosis severa en la confluencia biliar donde se observa engrosamiento parietal del conducto hepático común de hasta 4mm de espesor. Colédoco distal de hasta 9mm de calibre sin engrosamiento de pared con estenosis en la zona de drenaje hacia el duodeno.
Todos estos hallazgos son compatibles con tumor de Klatskin tipo IV, un tipo de colangiocarcinoma intrahepático que afecta a los dos conductos hepáticos, la confluencia de los conductos hepáticos y al conducto hepático común. Debido a la extensión del tumor se descarta cirugía y se decide actitud paliativa, se realiza drenaje biliar percutaneo transhepático, un procedimiento radiólogo intervencionista guiado por rayos X por el que se coloca un catéter y se drenará la bilis a una bolsa fuera del cuerpo. Con este procedimiento se alivia la presion del hígado, la clínica de la paciente mejora y disminuye el riesgo de infección.