DIAGNÓSTICO FINAL: Acalasia esofágica.
DISCUSIÓN
La Acalasia es una enfermedad caracterizada por la pérdida de la peristalsis esofágica y la falta de relajación del esfínter esofágico inferior (EEI). Esta patología se debe a una degeneración de las neuronas del plexo mientérico de Auerbach, lo que impide que el esfínter se abra adecuadamente durante la deglución.
El paciente es un varón de 44 años con un cuadro de disfagia funcional (dificultad para tragar tanto sólidos como líquidos) y regurgitación de larga evolución. La evolución de tres años sugiere una patología benigna pero obstructiva, lo que descarta procesos neoplásicos fulminantes y apunta hacia la acalasia primaria.
El tránsito gastroesofágico con contraste baritado es la técnica radiológica de elección inicial, pues permite evaluar la columna de bario y el vaciamiento esofágico en tiempo real. En este paciente, el bario confirmaría la sospecha de la patología obstructiva al quedar retenido masivamente en el cuerpo esofágico, permitiendo ver la mínima transición hacia el estómago.
En las reconstrucciones coronal y sagital de la tomografía computarizada, el hallazgo clave es el esófago severamente dilatado con porción distal en “punta de lápiz” o “pico de pájaro” en el que aparecen dos fenómenos:
Dilatación: el esófago ha perdido su tono muscular y se ha convertido en un reservorio flácido.
Estrechamiento distal: en la unión esofagogástrica, el afilamiento es la representación visual de la falta de relajación del esfínter esofágico inferior, que permanece cerrado mecánicamente frente al paso del bolo.
En este caso, se pueden apreciar niveles hidroaéreos y material heterogéneo en el interior del esófago. Esto representa restos de alimento y saliva retenidos por la falta de vaciamiento esofágico crónico, lo que confiere a la luz esofágica ese aspecto moteado y sucio. Radiológicamente, esto es crucial para diferenciarlo de una masa sólida, ya que el contenido heterogéneo es móvil y tiene burbujas de aire, mientras que un tumor sería una masa de tejido blando fija a la pared.
Es fundamental distinguir la acalasia de otras entidades: el espasmo esofágico difuso presentaría dolor torácico y un esófago en «sacacorchos», no esta dilatación masiva. El esófago de Barrett es una complicación del reflujo crónico y requiere biopsia; no produce una dilatación de este calibre por sí mismo.Por último, el divertículo de Zenker se vería como un saco único en la región cervical, no como una afectación de todo el trayecto esofágico.