Diagnóstico final: Linfoma
DISCUSIÓN
Las adenopatías cervicales representan un hallazgo frecuente en la práctica clínica, con etiologías que abarcan desde procesos reactivos benignos hasta patología maligna, incluyendo linfoma y metástasis ganglionares de tumores de cabeza y cuello (1).
La ecografía cervical constituye la prueba inicial de elección en la evaluación de masas laterocervicales debido a su alta sensibilidad, accesibilidad y capacidad para valorar características morfológicas como tamaño, forma, relación eje largo/eje corto, presencia de hilio graso y patrón vascular (2). La pérdida del hilio graso, morfología redondeada y la presencia de necrosis intranodal son hallazgos sugestivos de malignidad (3).
No obstante, existe superposición entre linfoma y metástasis en las características ecográficas, por lo que la imagen por sí sola no permite un diagnóstico definitivo (3). La TC con contraste intravenoso permite evaluar extensión regional, afectación supraclavicular y descartar un posible tumor primario en vía aerodigestiva superior (4). La presencia de necrosis central ganglionar es un hallazgo altamente sugestivo de metástasis escamosa en tumores de cabeza y cuello (5).
La confirmación diagnóstica requiere estudio histológico mediante PAAF o biopsia con aguja gruesa (BAG) guiada por ecografía, siendo esta última preferible cuando se sospecha proceso linfoproliferativo (6).