DIAGNÓSTICO FINAL: Quiste coloide
DISCUSIÓN
Los quistes coloides son lesiones quísticas benignas que se presentan como masas intraventriculares. Está ubicado generalmente en la parte anterior del techo del tercer ventrículo y es clave en el diagnóstico su localización cerca del agujero de Monro.
Estos quistes son frecuentemente de pequeño tamaño, y pueden estar llenos de líquido cefalorraquídeo o de un material gelatinoso, llamado coloide. Pueden producir hidrocefalia súbita aguda y herniación cerebral debido a la obstrucción del flujo del líquido cefalorraquídeo. Los pacientes pueden no presentar sintomatología y el descubrimiento del quiste a menudo es un hallazgo casual.
En todo caso, ante una parada cardiorrespiratoria, siempre se debe identificar la causa, que determinará en gran parte las decisiones posteriores. La primera prueba recomendada para el pronóstico de pacientes adultos después de un paro cardíaco es el TC de cabeza antes de las 24 horas, seguido de una resonancia magnética pasado ese tiempo.
Por consecuencia, la prueba de elección en este caso es la tomografía computarizada, donde se aprecia un nódulo isodenso anterior al tercer ventrículo, sin edema perilesional. Los quistes coloides se suelen ver como masas hiperdensas en el TC simple, aunque en un tercio de los casos pueden verse isodensas o hipodensas. Rara vez se ven densas.
La resonancia magnética es la prueba de elección para detectar quistes coloides. En secuencia T1, pueden verse hiperintensos, isointensos o hipointensos. Si administramos contraste en T1, la lesión no realza. Raramente encontramos un realce periférico tras la administración del contraste, y en esos casos, suele ser debida a un vaso.
En T2, la mayoría se ven hipointensos, aunque también pueden observarse heterogéneos. Una baja intensidad de señal en T2 nos orienta a que el contenido del quiste es más viscoso. Normalmente, no suprimen totalmente su señal en FLAIR. Tampoco presentan restricción de la difusión.
En nuestro caso, se evidencia una hiperintensidad en T2-FLAIR con bordes bien definidos y no realza en T1 con contraste, por lo que, unido a su localización, es sugestivo de quiste coloide.
Entre los diagnósticos diferenciales, se encuentran el aneurisma y la malformación arteriovenosa. Ambas quedan descartadas puesto que su rotura derivaría en una hemorragia que se vería hiperdensa en el TAC. En cuanto al diagnóstico de un tumor maligno, estos suelen presentar márgenes irregulares o espiculados, invasión de estructuras adyacentes, un tamaño mayor, entre otras características. Por el contrario, el quiste coloide está bien definido y no invade otras estructuras.