DIAGNÓSTICO FINAL
Hematoma subdural agudo de la convexidad fronto parieto- temporal derecha con leve efecto de masa sin desviación de la estructuras de la línea media.
DISCUSIÓN
El hematoma subdural (HSD) es un tipo de hemorragia cerebral extra-axial (sangrado que ocurre dentro del cráneo pero fuera del tejido cerebral). Su principal etiología es secundaria al traumatismo craneoencefálico y, desde el punto de vista fisiopatológico, ocurre derivado del estiramiento y rotura de vasos corticales ante un TCE con fuerzas de cizallamiento. También puede derivar de otras vías como la hipotensión intracraneal o las malformaciones de los vasos.
Si nos centramos en los hallazgos radiológicos podemos distinguir los hematomas subdurales (o de cualquier índole) rigiéndonos por la apariencia en las pruebas:
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Fuente: Congreso SERAM 2018
Por otro lado, podemos distinguir morfológicamente el sangrado subdural de otros tipos tales como el epidural o subaracnoideo sabiendo que morfológicamente:
- Hematoma subdural: Morfología cóncava siguiendo la anatomía del cráneo.
- Hematoma epidural: Morfología biconvexa.
- Hematoma subaracnoideo: La sangre invade estructuras como cisternas de la base, surcos y cisuras como la de Silvio. Coloquialmente identificado como una morfología en forma de “estrella” o “araña”
El manejo del paciente anticoagulado debe ser rápido, ya que el riesgo de expansión del hematoma es crítico. El protocolo exige la reversión urgente de la anticoagulación para restaurar la hemostasia. Si la paciente toma antagonistas de la vitamina, se administra Vitamina K intravenosa y concentrados de complejo protrombínico; si toma nuevos anticoagulantes orales, se recurre a antídotos específicos como el Idarucizumab o dosis altas de CCP. Según guías clínicas internacionales (Journal of Neurosurgery), la corrección del INR por debajo de 1.3-1.5 es prioritaria antes de cualquier intervención.
En cuanto al tratamiento puede requerir cirugía. La craneostomía con drenaje es la técnica de elección. Consiste en realizar pequeños orificios en el cráneo para evacuar la sangre y colocar un drenaje subdural temporal.

Es necesario realizar un TC craneal evolutivo en las primeras 6 a 12 horas. Esta prueba complementaria es crítica para descartar la progresión del hematoma subdural agudo, ya que la hipocoagulabilidad farmacológica predispone a una expansión hemorrágica lenta pero persistente que podría comprometer la vida de la paciente a pesar de una estabilidad clínica inicial.