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Caso 49

     
 

Autor:

 

Victor Lopez Pedreno

 

 

DIAGNÓSTICO FINAL

DIAGNÓSTICO FINAL: Ictus hemorrágico agudo parieto-occipital izquierdo (probablemente hipertensivo, sin malformaciones ni aneurismas intracerebrales) .

DISCUSIÓN

Código Ictus: El TC simple es la prueba diagnóstica inicial de elección ante la sospecha de accidente cerebrovascular agudo, especialmente en el caso de código ictus, debido a su rapidez de adquisición, disponibilidad inmediata y elevada sensibilidad para detectar hemorragia intracraneal aguda.

En este caso, el estudio muestra una lesión focal hiperdensa localizada en la región parieto-occipital izquierda, correspondiente a un hematoma intraparenquimatoso agudo de aproximadamente 3,1 x 2,6 x 3 cm. La heterogeneidad de su densidad, junto con la presencia de pequeños focos satélite, constituye un hallazgo radiológico de mal pronóstico por su asociación con riesgo de expansión hemorrágica.

Asocia leve edema perilesional y discreto efecto de masa sobre los surcos corticales adyacentes y el ventrículo lateral izquierdo, sin desplazamiento significativo de las estructuras de la línea media, lo que sugiere ausencia de hipertensión intracraneal severa en el momento del estudio.

El principal diagnóstico diferencial es el ictus isquémico agudo. Sin embargo, en este las lesiones suelen visualizarse como áreas hipodensas o signos precoces de pérdida de diferenciación córtico-subcortical, mientras que la presencia de una lesión hiperdensa orienta hacia hemorragia aguda.

Esto es de vital importancia, ya que la identificación de una hemorragia intraparenquimatosa en la TC craneal simple modifica la actitud terapéutica. Al confirmarse el origen hemorrágico del ictus, se descarta la administración de tratamiento fibrinolítico, ya que estos fármacos podrían provocar expansión del hematoma, aumento del efecto masa y empeoramiento neurológico grave. Por ello, la TC craneal simple es fundamental para diferenciar de forma rápida entre ictus isquémico y hemorrágico y orientar el tratamiento adecuado.

Otra posibilidad diagnóstica sería una lesión tumoral, como metástasis o glioma de alto grado. No obstante, la ausencia de características expansivas sugestivas y la negatividad del estudio vascular hacen menos probable esta etiología.

El Angio-TC se realiza como estudio complementario para valorar la permeabilidad vascular intracraneal y descartar lesiones vasculares subyacentes, como aneurismas o malformaciones arteriovenosas, que puedan justificar la hemorragia observada en el TC simple. En este caso, no se evidencian aneurismas ni malformaciones arteriovenosas intracraneales, descartando una causa vascular estructural subyacente. Este hallazgo orienta hacia una hemorragia intraparenquimatosa espontánea, posiblemente por episodio de hipertensión arterial.