Diagnóstico final: adenocarcinoma de pulmón.
Discusión:
El adenocarcinoma de pulmón es el subtipo más frecuente de cáncer de pulmón no microcítico. Se origina en las células epiteliales glandulares del pulmón y se caracteriza por diferenciación glandular y producción de mucina. Presenta distintos patrones histológicos (lepídico, acinar, papilar, micropapilar y sólido), y es más frecuente en exfumadores o no fumadores. Aunque clásicamente se describe como una neoplasia de localización periférica, puede presentar formas de localización variable y patrones radiológicos diversos, incluyendo consolidaciones con broncograma aéreo, como en este caso.
Ante un paciente con síndrome constitucional (astenia y pérdida de peso) y antecedentes de tabaquismo, la Radiografía de tórax en proyecciones PA y lateral es la herramienta diagnóstica de elección inicial. En la proyección PA, se identifica una asimetría hiliar derecha debida a una masa de márgenes mal definidos. La importancia de la proyección lateral en este caso es fundamental para la localización anatómica, confirmando que la lesión se extiende hacia los segmentos posteriores. Un signo radiológico clave observado es el aumento de densidad sobre los cuerpos vertebrales inferiores en la placa lateral; normalmente, la columna debe verse más «negra» (radiolúcida) conforme descendemos, pero la presencia de la masa altera esta transparencia normal.
El TC de tórax con contraste es el siguiente paso para caracterizar la lesión. En este paciente, el TC confirma una opacidad hiliar posterior derecha con broncograma aéreo en su interior. Aunque el broncograma puede aparecer en procesos infecciosos (neumonías), la presencia de áreas radiolúcidas sugerentes de necrosis y la cronicidad de la clínica orientan hacia un proceso neoformativo. Además, el TC permite evaluar el parénquima subyacente, donde se observa enfisema centrilobulillar bilateral con predominio en los lóbulos superiores, hallazgo frecuente en pacientes con antecedentes de tabaquismo que aumenta el riesgo de desarrollar neoplasias.
Ante la información dada, la primera sospecha fue la presencia de un proceso infeccioso debido al broncograma aéreo. Sin embargo, se descartó tras la realización de una broncoscopia con aspirado bronquial, donde las pruebas de bacteriología, PCR de micobacterias y hongos resultaron negativas. También se consideró que se tratara de un carcinoma microcítico, el cual suele presentarse como masas centrales con gran afectación ganglionar y mal pronóstico, sin embargo, la localización y el comportamiento de esta masa sugirieron un carcinoma no microcítico.
Dado que la broncoscopia no mostró lesiones endobronquiales visibles (la lesión era periférica/posterior, fuera del alcance del fibroscopio), se optó por una biopsia dirigida por TC mediante acceso posterior intercostal. El resultado de anatomía patológica confirmó un Adenocarcinoma de pulmón, que es el subtipo más común de cáncer de pulmón no microcítico.
Finalmente, el uso del PET-TC fue crucial para el estudio de extensión y comprobar metástasis. El hipermetabolismo (alta captación de FDG) en la zona de la consolidación confirmó la actividad tumoral maligna, permitiendo planificar el tratamiento quimioterápico y valorar la resecabilidad quirúrgica del tumor.