DIAGNÓSTICO FINAL: Disección de la aorta ascendente y descendente (Stanford tipo A).
DISCUSIÓN
Angio-TC: constituye la técnica de elección para su estudio, ya que es una prueba rápida no invasiva, que precisa una vista tridimensional de la aorta. Además, detecta fácilmente la disección aórtica, la implicación o no de las ramas arteriales y la existencia de señales de emergencia, como sangrado en el mediastino o existencia de líquido en el pericardio y cavidad pleural. Tiene una sensibilidad de 96-100% y una especificidad de 96-100%.
En este caso, se observa muy bien el flap intimal, que se extiende a lo largo de la aorta ascendente y descendente, que atraviesa el diámetro aórtico como una banda lineal hipodensa que contrasta con la luz falsa y la verdadera que se encuentran opacadas por el medio de contraste.
TC: se recomienda iniciar el estudio sin contraste para la detección de sangrado activo (imagen hiperdensa) para descartar la presencia de hematoma intramural. Además, el TC da información precisa de los diferentes diámetros de los segmentos aórticos y permite evaluar con precisión la extensión de la aorta afectada y mostrar la implicación de las arterias viscerales e ilíacas. En el TC torácico podemos ver la altura a la que se inicia el desgarro intimal, señalada como AR1. En el TC abdominal se observa de nuevo de manera muy clara la línea hipodensa que corresponde el flap intimal, que delimita la presencia de las luces verdadera y falsa, características de la disección aórtica.
La disección aórtica es una emergencia médica, que consiste en la separación de las capas de la pared de la aorta, por entrada de sangre dentro de la pared del vaso. Se inicia generalmente con un desgarro intimal, que expone a la capa media a la presión del flujo sanguíneo, por lo que la sangre penetra y separa ambas capas, formando una falsa luz dentro de la pared, separada de la luz verdadera por un colgajo o flap intimal.
Los pacientes cursan con una clínica de dolor torácico anterior o posterior y sensación de desgarro en el pecho. Puede haber una diferencia en la presión arterial entre ambos brazos dependiendo de dónde se produzca la disección. Muestra relación con pacientes hipertensos y que presentan arterioesclerosis.
Su clínica de dolor opresivo con sensación de desgarro, hace que las sospechas ante la clínica impliquen un diagnóstico diferencial en el que se incluyen la disección aórtica, el hematoma intramural y la úlcera aterosclerótica penetrante. Estos pueden sospecharse por los factores de riesgo y la historia del paciente, pero los hallazgos radiológicos en las pruebas de imagen los distinguen de la disección aórtica.
- En el hematoma intramural, es característico encontrar una imagen de engrosamiento mural en media luna hiperdensa, no observado en nuestras imágenes, sin presencia de flap intimal ni relación presencia de una doble luz. Por tanto, se descarta el diagnóstico de hematoma intramural.
- Úlcera ateroesclerótica penetrante se observa una imagen crateriforme, que altera la pared de la aorta, y no se observa la presencia del flap intimal presente en nuestra imágenes, por tanto, se descarta también el diagnóstico de úlcera penetrante.
Gracias a las imágenes, establecemos también la extensión de la disección, que abarca todo el territorio desde la aorta ascendente a la descendente, por lo que llegamos finalmente al diagnóstico final de disección aórtica de tipo A de Stanford (aorta ascendente y descendente).
Además, la disección aórtica puede clasificarse según la implicación de la aorta ascendente, existiendo dos sistemas de clasificación:
Clasificación de Stanford
- Tipo A: disección que se origina en aorta ascendente, con o sin extensión a la descendente.
- Tipo B: toda disección que no envuelve a la aorta ascendente.
Clasificación de DeBakey:
- Tipo I: implica aorta ascendente y descendente (= Stanford A)
- Tipo II: implica solo aorta ascendente (= Stanford A)
- Tipo III: implica solo aorta descendente, comenzando después del origen de la arteria subclavia izquierda (= Stanford B)