DIAGNÓSTICO FINAL: Hernia incarcerada
DISCUSION
Radiografía de abdomen. Ante un paciente con clínica de obstrucción intestinal, las primeras informaciones que necesitamos son:
1. ¿Existen niveles hidroaéreos?
En el contexto de una obstrucción intestinal mecánica, la luz del segmento proximal al punto de obstrucción se llena de gas y líquidos porque, a pesar de la presencia de la obstrucción, el movimiento peristáltico continúa empujando el contenido intraluminal, que por tanto se acumula. La presencia de niveles hidroaéreos de diferente altura en la misma asa es fuertemente indicativa de una obstrucción grave o completa.
2. ¿Las asas están dilatadas?
La dilatación indica acumulación de gas, aumento de la presión intraluminal y posible compromiso del flujo y de la perfusión. La presencia de estos signos nos permite diferenciar una obstrucción de otras causas de dolor abdominal, así como evaluar la gravedad y la urgencia del cuadro clínico para decidir si son necesarios estudios complementarios y/o un abordaje quirúrgico.
3. ¿Hay aire libre bajo el diafragma?
Este es un signo clásico de perforación intestinal.
La radiografía de abdomen en bipedestación, de modo que por efecto de la gravedad se formen los niveles hidroaéreos, permite obtener estas tres informaciones de manera rápida y económica. En cambio, típicamente no se utiliza la ecografía abdominal porque la acumulación de gas en el intestino refleja los ultrasonidos y genera artefactos que no permiten una valoración precisa y fiable de la situación global del paciente.
TC abdominal.
Una vez establecido que el paciente presenta signos radiográficos compatibles con una obstrucción intestinal, es necesario determinar la causa (por ejemplo: neoplasia, adherencias, vólvulo, compresión extrínseca, hernia, etc.), evaluar la presencia de posibles complicaciones, como perforación o signos de sufrimiento vascular (engrosamiento parietal, disminución de la captación del contraste, etc.), y sobre todo identificar el punto exacto en el que el intestino pasa de estar distendido a colapsado, es decir, el punto de la obstrucción.
Una hernia incarcerada ocurre cuando el contenido abdominal (grasa o intestino) queda atrapado en el saco herniario y no puede regresar al abdomen, volviéndose irreductible. Aunque no siempre está estrangulada, representa una urgencia médica que puede obstruir el intestino, requiriendo evaluación médica inmediata para evitar la falta de riego sanguíneo.
Puntos clave sobre la hernia incarcerada:
- Irreductibilidad: El bulto no desaparece al recostarse o al presionarlo, a diferencia de una hernia reducible.
- Riesgo de Estrangulación: Si la incarceración corta el flujo sanguíneo, se produce una hernia estrangulada, la cual provoca gangrena del tejido en menos de 6 horas, siendo una emergencia mortal si no se opera rápido.
- Síntomas de alarma: Dolor intenso en la zona, náuseas, vómitos, fiebre y cambios de color (enrojecimiento o tono oscuro) en la piel sobre la hernia.
- Tratamiento: Generalmente requiere intervención quirúrgica (reparación de pared abdominal) para liberar el tejido atrapado