DIAGNÓSTICO FINAL: carcinoma infiltrante lobulillar.
DISCUSIÓN: Papel del estudio conjunto en la categorización de lesiones mamarias.
La mamografía es el primer método de imagen a utilizar en pacientes con síntomas, mayores a 35 años en caso de que no tengan antecedentes familiares. El American College of Radiology (ACR) establece el sistema BI-RADS para describir la densidad mamaria en cuatro categorías (dejando atrás los porcentajes de densidad):
Categoría A: Mama predominantemente grasa. La sensibilidad de la mamografía es muy alta.
Categoría B: Densidades fibroglandulares dispersas, pero la grasa sigue siendo el componente mayoritario.
Categoría C: Mamas heterogéneamente densas. La sensibilidad de la mamografía disminuye. Es el escenario donde la ecografía complementaria aporta el mayor valor diagnóstico.
Categoría D: Mamas extremadamente densas. El uso de pruebas adicionales (ecografía o resonancia magnética) es mandatorio para un estudio completo.
El estudio conjunto (mamografía y ecografía) es el protocolo de elección ante cualquier sospecha clínica o radiológica de malignidad. Además, el sistema BI-RADS clasifica los hallazgos y determina el riesgo de malignidad de forma reproducible.
La ecografía mamaria adquiere un papel muy importante en la estadificación ganglionar regional del cáncer de mama. En concreto, los ganglios metastásicos suelen presentar un engrosamiento de la cortical, llegando en estadios finales a perder el hilio graso central.
Conclusión: En la actualidad, la ecografía mamaria es indispensable para la caracterización morfológica de los hallazgos detectados por mamografía. El estudio conjunto es el pilar fundamental para lograr un diagnóstico precoz, permitiendo la discriminación entre lesiones benignas y aquellas con alta sospecha de malignidad (incluso en mamas no densas).