DIAGNÓSTICO FINAL: CAVERNA TUBERCULOSA
DISCUSIÓN
Recibimos a un paciente con un cuadro febril y hemoptisis. La hemoptisis consiste en la expectoración de sangre procedente del árbol traqueobronquial. Dentro de las posibles causas de hemoptisis encontramos infecciones como la tuberculosis, bronquiectasias y carcinoma broncogénico. En cuanto al procedimiento diagnóstico, tras una buena anamnesis y exploración física, será preciso realizar un análisis de sangre seguido de una radiografía de tórax. (1)
La radiografía simple (RX) de tórax sigue siendo en la actualidad la técnica de imagen más utilizada para el estudio de las enfermedades respiratorias. Se trata de una técnica muy accesible y al alcance de cualquier nivel asistencial. Además, cuenta con la ventaja de tener una dosis de radiación menor a la de otras técnicas de imagen radiológica, aproximadamente 0,2 mSv.
Para realizar un examen radiológico adecuado en casos de tuberculosis tanto pulmonar como extrapulmonar usaremos la proyección postero-anterior y lateral en radiografía.
La proyección PA nos aporta una imagen clara del corazón, los pulmones y estructuras óseas del tórax, mientras que la lateral ofrece información sobre las áreas retroesternal y retrocardíaca. Es importante también la visión de la silueta cardíaca y los hilios pulmonares en este último plano. (2)
Dentro de la RX, la tuberculosis mostrará una serie de patrones característicos a identificar que nos aproximan a su diagnóstico.
La tuberculosis pulmonar primaria (tras primer contacto con el bacilo de koch) suele manifestarse con linfadenopatías y afectación del parénquima.
En la tuberculosis postprimaria (años después del primer contacto), tendremos como manifestaciones radiológicas el desarrollo de una consolidación pulmonar segmentaria y la lesión pulmonar cavitada como hallazgo característico.
Gracias a la radiografía de nuestro paciente podemos identificar una caverna tuberculosa en el pulmón derecho. Una lesión cavitada pulmonar es un espacio lleno de gas dentro de una masa, nódulo o consolidación pulmonar que se forma tras la expulsión de una zona necrótica de la lesión a través del árbol bronquial. La cavitación tiene lugar en un 40-87% de los pacientes con tuberculosis post-primaria.(3)
Para completar el estudio, se debe realizar una TC de tórax. El desarrollo de la tomografía computarizada ha permitido una mejor comprensión y evaluación de las enfermedades torácicas, facilitando así el estudio y el diagnóstico no invasivo de numerosas enfermedades pulmonares. Constituye la prueba de imagen diagnóstica más sensible no solo en el estudio de la tuberculosis sino también del resto de enfermedades pulmonares. (4)
A través de esta técnica, lo más habitual dentro de la tuberculosis primaria es la linfadenopatía mediastínica. Los ganglios típicamente afectados son los hiliares o los paratraqueales derechos. Puede presentarse también con o sin afectación parenquimatosa pulmonar.
Sin embargo, en la reactivación de la tuberculosis lo más frecuente son los nódulos centrolobulillares, las opacidades en árbol en gemación y la cavitación. (5)
En las imágenes del caso se puede identificar un pulmón fibrótico y lleno de bullas enfisematosas consecuencia de la infección, así como una visión más clara y amplificada de la caverna tuberculosa característica de la enfermedad.
Por último, el diagnóstico radiológico del paciente se confirma y completa con la prueba de mantoux (inoculación subcutánea de antígenos), así como la identificación del bacilo en medios de cultivo.