Disminución irregular del calibre de la arteria vertebral izquierda
En la primera se ve como ambas arterias realizan un recorrido simétrico y se puede apreciar muy bien el giro o codo que hacen estos vasos a nivel del atlas. A esta altura no se observan alteraciones. En la segunda imagen, continuación de la primera, dejamos de ver simetría entre los vasos. La luz de la arteria vertebral derecha es amplia y regular mientras que la del lado izquierdo es de menor calibre e irregular en su margen externo.
Diagnóstico final: ICTUS ISQUÉMICO CEREBELOSO IZQUIERDO. DISECCIÓN DE ARTERIA VERTEBRAL IZQUIERDA
Comentario
En este caso, la sospecha principal es que el paciente presenta una alteración a nivel cerebral y dado que está afectando a su percepción del equilibrio (por eso presenta vértigo) tratamos de buscar la lesión a nivel cerebeloso. Se trata de una prueba en urgencias donde la TC suele ser más rápida y accesible, lo que la convierte en la primera prueba.
El paciente presenta una zona hipodensa periférica en el hemisferio cerebeloso izquierdo con forma triangular.Las características de la lesión y el contexto clínico obligan a hacer un estudio vascular. El método más accesible y barato a la vez que útil en este momento es la angio-TC que, permite estudiar los vasos cervicales y el polígono de Willis.
Las disecciones arteriales ocurren cuando hay rotura de la capa íntima de un vaso arterial permitiendo la entrada de sangre entre las capas y generando poco a poco un espacio nuevo o “luz falsa” que se diferencia de la “luz verdadera”. Esta rotura surge de forma espontánea a causa de un traumatismo o de la erosión continuada de las paredes arteriales. El cuadro comienza bruscamente con dolor intenso que puede generar en el paciente pensamientos de muerte inminente. Cuando ocurren en arterias que irrigan al cerebro, la disminución del flujo puede provocar lesiones isquémicas en el mismo que podrán llegar a ser letales dependiendo de la rapidez con la que se produzca y la gravedad de la disminución del calibre del vaso. Radiológicamente, esta patología se puede ser diagnosticada usando Angio-TC, Angio-RM, TC de cráneo o Angiografía por cateter. Esta última esta siendo sustituida por técnica menos invasivas como las dos primeras dónde el Angio-TC es de elección pues es más barata y está más disponible en situaciones de urgencias. En esta técnica se inyecta al paciente contraste yodado en las venas periféricas y de esta manera se toman imágenes seriadas en las que se pueden observar de forma destacada los vasos de interés. Gracias a la información codificada por la máquina se pueden hacer reconstrucciones 3D que permiten localizar la lesión. En caso de contraindicación de la prueba, (por ejemplo en el caso de que el paciente sea alérgico al contraste yodado) se podría optar por un Angio-RM.